Casarse en una finca o una masía tiene algo que ningún salón iguala: el paisaje, la luz de la tarde, la sensación de estar en casa. La carpa es la pieza que hace posible ese sueño sin depender del tiempo. Así se organiza bien.
1. Visita la finca pensando en la carpa
Cuando vayas a ver fincas, no mires solo el jardín bonito. Fíjate en si hay una zona llana y amplia para la carpa, por dónde entraría un camión, si hay electricidad cerca y dónde quedaría la cocina del catering. Muchas fincas ya tienen un espacio pensado para montar; pregúntalo.
2. Decide qué momentos van bajo cubierta
No todo tiene que ir dentro de la carpa. Lo habitual es:
Ceremonia
Al aire libre, con una pérgola de madera o parasoles si el sol aprieta.
Cóctel
En el jardín, con zonas de sombra y guirnaldas.
Banquete y baile
Dentro de la carpa principal, con suelo, luz y clima. Es el momento más largo y el que más necesita protección.
3. Elige el estilo de carpa
La carpa marca la estética de la boda. Las Modulares Premium son la opción clásica y elegante; la Tensada de Vanguardia encaja de maravilla en fincas por sus formas curvas y naturales; y con techo transparente cenas bajo las estrellas. Si dudas entre transparente y blanca, lee carpa transparente o blanca.
4. No te olvides de lo invisible
Suelo sobre el césped para que no se hundan tacones ni sillas, iluminación que acompañe el paso del día a la noche y, según la época, calefacción o aire acondicionado. Son detalles que los invitados no ven, pero que notan. Lo tienes todo en carpas para bodas.
5. Coordina horarios con la finca y los proveedores
La carpa se monta antes que la decoración y el catering, normalmente uno o dos días antes del evento según el tamaño. Confirma con la finca los horarios de montaje y desmontaje y compártelos con todos los proveedores. En nuestra guía sobre cuánto se tarda en montar una carpa tienes más detalle.
¿Ya tienes finca? Pasamos a verla y te proponemos la carpa que mejor encaja con el espacio y el estilo de vuestra boda.
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